Nom-144-Semarnat-2004

Bromuro de Metilo

El Bromuro de Metilo (BM) es un gas, que se utiliza como pesticida para controlar un gran número de plagas y enfermedades tanto en el campo como en la ciudad. En el campo generalmente se usa el producto para esterilizar el suelo controlando nemátodos, hongos, malezas e insectos. Se aplica inyectándolo al suelo o a los semilleros y substratos, cubriéndolo con plástico para que retenga el gas.  Se emplea principalmente en cultivos de “gran valor” como tomates, ajíes, melones, uvas, fresas, tabaco y flores, destinadas a la exportación a los mercados de América del Norte y Europa. El bromuro de metilo se utiliza también para proteger granos almacenados contra varios insectos.

En la ciudad el uso principal es para controlar plagas caseras como cucarachas, ratones, comejenes etc. en restaurantes, casas y apartamentos privadas, talleres de ebanistería y almacenes.

El bromuro de metilo es un pesticida de amplio espectro, de mayor uso en todo el mundo, siendo Estados Unidos el mayor consumidor de este producto, ocupando cerca del 50% de la producción mundial. En Latinoamérica y El Caribe se utiliza principalmente en fumigación de suelos para la producción de cosechas de exportación de alto valor, entre ellas el tabaco, las flores, cultivos de viveros, hortalizas, frutas, cultivos ornamentales y otros productos frescos.

Diversos organismos mundiales han estado considerando el potencial peligro que significa para la capa de ozono la contaminación con bromuro de metilo (BM). El Protocolo de Montreal, acuerdo internacional para la limitación en el uso, fabricación y venta de compuestos halogenados y bromados, con 149 países firmantes, entre los cuales se encuentra Chile, plantea el cuestionamiento del uso del BM.

Si bien es cierto los científicos últimamente se han puesto de acuerdo en que la contaminación natural proveniente de los océanos oscila entre un 75% y un 90%, del porcentaje restante, el área agrícola es responsable del 85%, donde la esterilización de suelos es su uso más relevante (aproximadamente 80%).

El BM está siendo seriamente cuestionado por sus potenciales efectos nocivos en la salud humana. Esto, sumado al hecho de su posible acción en la destrucción de la capa de ozono y a la tendencia de los consumidores a preferir productos menos expuestos a agroquímicos, hace necesario la búsqueda de tecnologías alternativas para su uso o de reducción de las emisiones hacia la atmósfera.

Asimismo, es necesario tener en cuenta que el comercio internacional de productos agrícolas, obliga al uso de tratamientos cuarentenarios para evitar el ingreso de plagas foráneas, práctica que es demandada por ciertos países importadores, EE.UU. y Japón, entre ellos, por ejemplo, el tratamiento fitosanitario cuarentenario obligatorio para el ingreso de la uva chilena al mercado de los Estados Unidos es la fumigación con BM, ya sea en Chile o en destino.

El bromuro de metilo ha sido muy utilizado como fumigante en la agricultura, en almacenes y tratamientos de cuarentena. Tiene un gran espectro de actividad y su aplicación es muy fácil.
Se considera que es un producto económico debido a que elimina todos los organismos vivos con los que entra en contacto. Debido a esto gran cantidad de sistemas de producción agraria se han vuelto dependientes de la fumigación con bromuro de metilo.

Es un producto que se degrada con dificultad y puede acumularse en exceso, sobre órganos aprovechables de las plantas cultivadas, pudiendo constituir un peligro para la salud humana. La F.A.O. concreta el  nivel de tolerancia en alimentación humana en 0,3 mg de bromuro por kilogramo de peso corporal.

En el año 1992 tuvo lugar en Copenhague una reunión en la que se incluyó al bromuro de metilo como sustancia activa responsable de la destrucción de la capa de ozono. En esta reunión y posteriores se llegaron a acuerdos para disminuir progresivamente la aplicación de bromuro de metilo hasta la total prohibición de utilización el bromuro de metilo.
 El bromuro de metilo es muy penetrante y muy efectivo a bajas concentraciones. La aplicación del bromuro de metilo en el suelo es muy sencilla se cubre el suelo con una lámina plástica, se difunde el bromuro de metilo, y como su densidad es mayor que la del aire desciende en profundidad a lo largo de todo el perfil del suelo.  

La acción es rápida, no se conocen resistencias en el campo, se disipa rápidamente después del tratamiento y se puede usar en suelos con rangos de temperatura y humedad más amplios que otros fumigantes.
El bromuro  de metilo es activo con insectos, ácaros, nemátodos, hongos, bacterias virus y malas hierbas presentes en el suelo.
Algunos productos no perecederos como: frutos secos, cereales, maderas... destinados a la exportación son fumigados con bromuro de metilo.  Si productos  como frutas, verduras o plantas ornamentales han de pasar un periodo de cuarentena también son fumigadas con bromuro de metilo. Se utiliza también en la desinfección de almacenes, silos, molinos...así como en la desinfección de camiones, barcos, aviones...

¿Qué problemas puede causar?

Productores y los consumidores de productos agrícolas
El MB es extremadamente tóxico, clasificado por la Organización Mundial de la Salud en la categoría 1. Penetra especialmente por los pulmones causando serios problemas, incluso la muerte. Puede atacar el sistema nervioso, provocando mareos, dolor de cabeza, náusea, vómitos, sueño, debilidad, visión borrosa, y en dosis y tiempos prolongados puede provocar convulsiones y desmayos. Por lo general después de un contacto excesivo al bromuro de metilo se presentan daños crónicos irreversibles en el hígado, riñones y pulmones. Según investigaciones también existe la posibilidad de causar cáncer y defectos de nacimiento.
En la República Dominicana el Bromuro de Metilo se está aplicando en los cultivos de melón, tomates, tabaco y flores. Además se utiliza para controlar plagas de almacén en plantas industriales, plagas caseras en casas, cocinas y restaurantes y comejenes en muebles de madera.

Medio Ambiente
El Bromuro de Metilo al elevarse a las capas superiores de la atmósfera destruye la capa de ozono, que protege a la vida en la tierra de la radiación ultravioleta de la luz solar.
El ozono es una molécula con tres átomos de oxígeno, que se forma naturalmente en las capas superiores de la atmósfera por la energía del sol. La concentración del ozono se encuentra en la llamada estratosfera, franja situada entre los 15 y los 55 Km arriba de la superficie de la tierra. El ozono es una molécula muy inestable, la radiación solar lo vuelve a descomponer, creando nuevamente oxígeno molecular y átomos de oxígeno libres, repitiéndose el ciclo de formación del ozono. La concentración de ozono en la atmósfera depende de un equilibrio dinámico entre la velocidad con la que se forma y la velocidad a la que se destruye. La capa de ozono absorbe las radiaciones ultravioletas (UV) del sol y así impide que la mayor parte llegue a la superficie terrestre. Es el filtro solar de la tierra.
La destrucción de la capa de ozono ocurre tanto en el hemisferio norte como en el sur, sin embargo es en la Antártida donde se ha encontrado un mayor daño, formando el “agujero en la capa de ozono”. Este “agujero” alcanzó los 25 millones de km2 a fines de 1998, una superficie equivalente a la que existe entre Canadá, Estados Unidos, México y Centroamérica.
Sin la protección de la capa de ozono se aumenta la radiación ultravioleta en la tierra y puede provocar:

  • Cáncer en la piel.
  • Daños irreversibles en los ojos.
  • Afecta el sistema inmunológico, reduciendo la resistencia a   ciertas alergias y enfermedades infecciosas.
  • Muchas especies de plantas son sensibles a un aumento de radiación ultravioleta y desaparecerán.
  • Afecta el fitoplancton en el mar y por lo tanto un gran número de peces.
  • Cambios climáticos.

Cuando el Bromuro de Metilo alcanza la capa de ozono es descompuesto por la radiación solar y libera un radical de bromo. Este radical atrae un átomo de oxígeno y rompe de esta manera el ozono (O3). Después de una serie de reacciones el bromo sale nuevamente como radical y sigue destruyendo el ozono a una gran velocidad. Debido a esta reacción de cadena el Bromuro de Metilo es unas 50 veces más destructor del ozono que los átomos de cloro de los clorofluorocarbonos (CFC), aunque tienen una vida más corta. Entre el 50 al 95% del Bromuro del Metilo inyectado al suelo pasa a la atmósfera.

En 1992 se reconoció oficialmente el bromuro de metilo como uno los responsables del deterioro de la capa de ozono. La disminución de la capa de ozono conlleva un aumento de las radiaciones ultravioletas de tipo B que llegan a la corteza terrestre. Este aumento de las radiaciones es perjudicial para el hombre ya que aumenta el riesgo de cáncer de piel y la aparición de enfermedades oculares. Si aumentan estas radiaciones supondría el incremento de la temperatura media de la tierra, por lo que el hielo que se encuentra en los polos comenzaría a pasar a estado líquido subiendo el nivel del mar.
Para las plantas el aumento de las radiaciones de tipo B suponen una disminución de la fotosíntesis, ya que la radiación que utilizan las plantas es aquella cuya longitud de onda se encuentra entre 380 y 730 mm. 

Tanto los hidrocarburos halogenados (CFC) como el bromuro de metilo actúan como catalizadores de la reacción que destruye el ozono. Estos productos catalizan muchas reacciones porque después de la destrucción de la capa de ozono, estos productos se recombinan y vuelven a ser activos. El bromuro de metilo tiene una vida media de dos años en la atmósfera
No todo el bromuro de metilo es de origen antropogénico, ya que también se produce  bromuro de metilo en las quemas de biomasa y la emisión por parte de los océanos (Lombert et al. 1995). Según el M.B.G.C. (Coalición global del bromuro de  metilo) las emisiones a la atmósfera del bromuro de metilo son: del 30 al 85% del BM aplicado a tratamientos del suelo, del 48 al 88% en la fumigación de poductos no perecederos, del 85 al 95% en la fumigación de productos perecederos, y del 90 al 95% en transportes. Como se puede ver las pérdidas de BM son muy elevadas y todo esto termina llegando a la atmósfera.

¿Qué se está haciendo internacionalmente para resolver este problema?
El Bromuro de Metilo por ser destructor de la capa de ozono ha sido seleccionado por las Naciones Unidas para que su uso sea eliminado en todo el mundo. Unos 163 países han firmado el convenio internacional llamado “El Protocolo de Montreal sobre las Substancias que agotan la Capa de Ozono”, donde se han comprometido a reducir paulatinamente hasta eliminar las substancias químicas destructoras de la capa de ozono, salvo las excepciones acordadas internacionalmente.
Diversos países han prohibido ya el uso agrícola del Bromuro de Metilo, incluyendo Colombia, segundo productor mundial de flores. La Unidad Europea está considerando prohibirlo en el año 2001 y los Estados Unidos lo eliminará para el 2005.

Eliminación progresiva del Bromuro de Metilo

Según los acuerdos del Protocolo de Montreal, 1997

Países desarrollados
Países en desarrollo
  • 25 % de reducción para el 1999.
  • 50 % de reducción para el 2001.
  • 70 % de reducción para el 2003.
  • Eliminación para 2005 excepto para usos críticos.
  • Congelación en el 2002 según el promedio de uso 1995 a 1998.
  • Revisión del nivel de reducción en el 2003.
  • 20 % de reducción para el 2005.
  • Eliminación al 2015 excepto para usos críticos.

El plazo de 10 años de diferencia entre las fechas de eliminación para los países desarrollados y los países en desarrollo puede ser aprovechado por las empresas transnacionales productoras del Bromuro de Metilo para inundar a los países en desarrollo y seguir expandiendo su mercado.
La esperanza es, que cualquier productor o usuario actual de Bromuro de Metilo tenga rápidamente una fuente de información sobre los problemas del producto y sus alternativas en sus diferentes aplicaciones
Marzo18, 2001  
El bromuro de metilo provoca serias repercusiones sobre el ambiente debido a que, después de su aplicación, pasa a las capas superiores de la atmósfera, donde daña la capa de ozono la que bloquea la trayectoria de los rayos ultravioleta (UV), impidiéndoles la llegada a la superficie de la tierra. 

Si bien es una sustancia que dura menos que los clorofluocarbonos (CFC´s), el bromuro de metilo destruye las moléculas de ozono a un ritmo 50 veces superior que los CFC´s. Veamos cómo eliminarlo.

El bromuro de metilo es un fungicida/herbicida/insecticida altamente tóxico y el segundo más usado en el mundo. Se emplea principalmente como fumigante de suelos en la producción de cultivos de "alto valor" tales como tomates, pimientos, frutillas, tabaco y flores, destinados al consumo interno y a la exportación.

Se utiliza también para proteger los granos almacenados y en cuarentenas agrícolas. Este pesticida combate eficazmente una amplia gama de plagas, incluidos los insectos, malezas y microorganismos patógenos. Sin embargo, el bromuro de metilo tiene repercusiones serias sobre el ambiente. En una evaluación científica realizada en 1994, la Organización Meteorológica Mundial concluyó que la puesta fuera de circulación del bromuro de metilo era la medida individual más importante que los gobiernos debían tomar para proteger la capa de ozono. 

¿Qué prevé el Protocolo de Montreal? 

El bromuro de metilo se incluyó dentro de la lista de sustancias controladas por el Protocolo de Montreal recién en 1992, en la llamada Enmienda de Copenhague. En 1995, los países industrializados dejaron fijada su disposición de interrumpir la producción y el consumo del bromuro de metilo para el año 2005 en el marco del Protocolo de Montreal de las Substancias que Agotan la Capa de Ozono. 

Las naciones en desarrollo se han mostrado más renuentes a comprometerse a calendarios de eliminación debido a la importancia de esa sustancia química para sus economías agrícolas. Sin embargo, en 1997 se acordó la eliminación total del bromuro de metilo para el año 2015. 

A pesar de ello, en el marco de las acciones del Protocolo de Montreal muchos de estos países se encuentran anticipando los plazos de eliminación, por haber experimentado alternativas menos dañinas para el ambiente y previendo restricciones futuras al comercio de productos que lo hayan utilizado. Entre ellos se encuentra la Argentina, que ha decidido no permitir su uso para fumigación de suelos más allá de 2007. Otros países en desarrollo como Brasil, Bolivia, Chile, Costa Rica, Cuba, Macedonia, Jordania, Líbano, Irán, Marruecos, Perú, Rumania, Senegal, Siria, Turquía y Uruguay también han fijado calendarios anticipados de eliminación del uso del bromuro de metilo al igual que nuestro país.

¿Por qué el INTA está trabajando en un tema eminentemente ambiental? 

Obviamente, la conservación de la capa de ozono es un problema global y atañe a la humanidad en su conjunto. El INTA, como organismo oficial, cumple la función de implementar las políticas de Estado de nuestro país, que velan por el bienestar de toda la población en general. En esa línea, la institución contribuye al cumplimiento de un compromiso internacional adquirido por nuestro país. 

Pero más allá de eso, el INTA trabaja en este tema porque el bromuro de metilo, además de lo ya mencionado, tiene un impacto directo sobre la salud humana. Se trata de un gas altamente tóxico que provoca serios problemas a las personas y demás organismos vivos; si es inhalado o absorbido por la piel puede causar dolor de pecho, dificultad para respirar y congestión pulmonar. 

Después de un corto tiempo de exposición provoca problemas neurológicos: dolores de cabeza, pérdida de la capacidad de respiración, temblores musculares y visión borrosa. La exposición a altos niveles de bromuro de metilo puede conducir a la muerte. 

El INTA trabaja en la difusión de alternativas al bromuro de metilo porque el hecho de que ésta sea una sustancia rechazada por la comunidad internacional por sus efectos sobre la capa de ozono y sobre la salud, implica además una amenaza cierta para la competitividad de las producciones agrícolas que lo sigan utilizando. 
Como los países desarrollados dejarán de usarlo en 2005 de acuerdo al compromiso adquirido en el Protocolo de Montreal y, teniendo en cuenta los antecedentes de proteccionismo agrícola que ellos aplican, es muy probable que los productos provenientes de países que continúen usando bromuro de metilo sufran restricciones severas en el comercio internacional a partir de esa fecha. De esta forma, la difusión de alternativas técnicas y económicamente viables busca mantener e incrementar la competitividad de las producciones argentinas en los mercados de exportación. 

Conclusiones

El cuestionamiento del bromuro de metilo, principal fumigante de productos agrícolas a nivel mundial, ha obligado a la búsqueda de alternativas, para evitar la contaminación atmosférica mediante la descomposición química del bromuro de metilo, su reciclaje y el uso de filtros absorbedores.

El BM no es tan tóxico para la mayoría de los insectos como algunos fumigantes. Sin embargo, sus propiedades tales como la facultad de penetrar rápida y profundamente en materiales absorbentes a la presión atmosférica normal, su rápida disipación, la tolerancia de las plantas a su uso, además de no ser inflamable ni explosivo en circunstancias normales, lo hacen un fumigante eficaz, en muchas aplicaciones y uno de los más utilizados en la actualidad. De ahí que exista una gran inquietud en el sector agrícola ya que su reemplazo por otro compuesto químico, igualmente eficaz, no se vislumbra.

La eliminación del uso de bromuro de metilo es un complejo desafío que vendrá con la reglamentación de los pesticidas. Antes que este fumigante, tan ampliamente utilizado, sea cancelado, se deben resolver materias difíciles tales como la actual contribución del BM a la agricultura, la destrucción de la capa de ozono (tema de debates científicos), los costos económicos, ambientales y de salud de las alternativas propuestas, y cómo mitigar el impacto económico de su eliminación..